Sala de prensa

Fecha: 23/03/2009
Redactor: María José Gutiérrez (El Mercurio -Chile-)
Empresas chilenas regresan a la vieja práctica del trueque en medio de la crisis económica
Vestuario a cambio de limpieza de vidrios, atención dental a cambio de muebles, vino a cambio de estadías en un hotel cinco estrellas. Cuando hay falta de liquidez y exceso de inventario, el sistema de comercio más antiguo del mundo cobra fuerza, sobre todo en las industrias del retail, la automotriz e inmobiliaria.
Luis Carmona, dentista (57 años), estaba en un hotel cuando escuchó sobre la posibilidad de hacer 'canjes'. En plena crisis asiática, estaba recibiendo cada vez menos pacientes en su consulta y contaba con poca liquidez, así que decidió jugársela por el trueque. Desde entonces, a cambio de atención dental, ha 'canjeado' muebles, electrodomésticos, cortinas, comidas en restaurantes e incluso estadías en hoteles. 'Durante la crisis, igual tuve problemas de liquidez, pero lo pasé súper bien', cuenta. Él no fue el único.
En tiempos de crisis económica son miles las personas que recurren al sistema de comercio más antiguo del mundo, ya sea mediante clubes de trueque, páginas web, u organizaciones como el Banco del Tiempo, donde se intercambian horas de trabajo. Pero el trueque también se da a gran escala a través de empresas que administran fondos de transacción en los que las personas o compañías colocan líneas de venta que canjean luego por productos o servicios.
Una tendencia creciente
La crisis ha hecho que en los últimos ocho meses el número de transacciones y el registro de nuevos miembros hayan aumentado entre un 15 por ciento y un 40 por ciento en las empresas dedicadas al trueque, según la Asociación Internacional de Comercio Recíproco (IRTA por sus siglas en inglés). De acuerdo a la entidad -que representa a 250 mil negocios en todo el mundo- las transacciones en esta industria alcanzan los 12 mil millones de dólares al año.
Los Bancos del Tiempo a nivel mundial también han aumentado sus solicitudes de intercambio de horas. En el caso de Inglaterra, las inscripciones han subido de una al mes a cinco semanales y en EE.UU. en la última semana se ha inscrito la misma cantidad de miembros que lo hacían en tres meses durante 2008.
Grandes empresas también hacen canjes
BarterHouse, empresa chilena de trueque, fue creada durante la crisis asiática. El experimento comercial fue exitoso, por lo que para la crisis del corralito en 2002, la empresa hizo varios intercambios con Argentina. Aunque la economía luego se estabilizó, muchas compañías quisieron seguir con el método de canjes. Por ejemplo, la cadena de boutiques MOR, que durante 2007 y 2008 intercambió gift cards por publicidad, servicio de limpieza de vidrios, arriendo de salones de hoteles para eventos y tickets aéreos.
Una viña que estaba 'sobrestockeada' hizo un trueque de vinos por publicidad. La empresa tomó los vinos y los intercambió en República Dominicana por habitaciones en un hotel 5 estrellas. Algunas de las estadías fueron vendidas y otras cambiadas nuevamente por productos.
La mayoría de los ingresos del grupo BarterCorp provienen del trueque publicitario, unos 5 mil millones de dólares al año que, según el gerente general de la compañía, Jorge Bas, se duplicarán en 2009 porque las empresas debieran tener exceso de inventario y menor liquidez.
Bas cuenta que tiene por clientes a grandes firmas como Ripley, Banco del Desarrollo, Marcopolo, Movistar, Rotter & Krauss, Salo y Unimarc. Éstas canjean sus productos -que en el caso de los bancos son propiedades-, por espacios publicitarios, sobre todo en la vía pública.
